Investigación pionera realizada por Melisa Huñis MD y Adrián Huñis MD que integra los últimos avances en cáncer de pulmón de células pequeñas (SCLC): nuevos tratamientos con inmunoterapia, subtipos moleculares, diagnóstico por imagen y perspectivas futuras. 

 

Melisa Huñis MD

Melisa Huñis MD

Facultad de Medicina
Universidad de Buenos Aires (Argentina)

Adrian Huñis MD

Adrián Huñis MD

Facultad de Medicina
Universidad de Buenos Aires (Argentina)

 

A) Introducción

El cáncer de pulmón de células pequeñas (SCLC) ha sido reconocido durante mucho tiempo como un subtipo distinto y altamente maligno del cáncer de pulmón. Se caracteriza por un crecimiento rápido, diseminación temprana y una alta respuesta inicial a la quimioterapia y la radioterapia, pero también por una propensión a la recaída temprana y a la resistencia al tratamiento.

Durante décadas, el enfoque terapéutico del SCLC permaneció en gran medida sin cambios, siendo la quimioterapia basada en platino la piedra angular del tratamiento. Sin embargo, la última década ha sido testigo de un renacimiento en la investigación del SCLC, impulsado por avances en la caracterización molecular, la identificación de nuevos objetivos terapéuticos y la incorporación exitosa de la inmunoterapia en el tratamiento de primera línea. Este artículo tiene como objetivo proporcionar una revisión integral y actualizada de estos avances, contextualizándolos dentro del manejo clínico más amplio del SCLC.

 

B) Frecuencia y su Relación con el Tabaquismo

El SCLC representa aproximadamente el 13–15% de todos los cánceres de pulmón en todo el mundo, aunque esta proporción ha estado disminuyendo de manera constante en muchos países desarrollados. Esta tendencia refleja la reducción en las tasas de tabaquismo, subrayando el fuerte vínculo etiológico entre la exposición al tabaco y el SCLC. Más del 95% de los casos de SCLC ocurren en fumadores actuales o exfumadores, lo que lo convierte en una de las neoplasias más estrechamente vinculadas al uso del tabaco. Los carcinógenos en el humo del cigarrillo inducen alteraciones genéticas características, en particular en los genes supresores de tumores TP53 y RB1, que están casi universalmente inactivados en el SCLC. (Fig. 1)

 

Fig. 1: Supervivencia global de no fumadores y fumadores con cáncer de pulmón de células pequeñas. Los no fumadores tuvieron una mejor supervivencia global que los fumadores (mediana 18,2 vs. 13,1 meses, P = 0,054).

 

THORACIC TUMORS Volumen 26, Número 1, P161-166, Enero 2015

Desde un punto de vista epidemiológico, la incidencia del SCLC varía según la región y el género. Históricamente, el SCLC era más común en hombres, pero la brecha de género se ha reducido en las últimas décadas a medida que han cambiado los patrones de tabaquismo. En los países de ingresos altos, la incidencia del SCLC ha disminuido, pero sigue siendo una carga sanitaria significativa, particularmente en las naciones de ingresos bajos y medios donde las medidas de control del tabaco pueden ser menos efectivas.

 

Tabla 1. Incidencia de SCLC por Región y Año

Esta fuerte asociación con el tabaquismo también tiene implicaciones para la prevención y la detección temprana. Aunque la tomografía computarizada de baja dosis ha mostrado beneficios en el cáncer de pulmón no microcítico (NSCLC), su impacto en la detección del SCLC sigue siendo limitado, ya que este tiende a crecer y diseminarse rápidamente entre los intervalos de cribado.

 

C) Patología, Oncología Molecular y Genética del SCLC

El SCLC es un carcinoma neuroendocrino de alto grado, caracterizado histológicamente por células pequeñas, redondas, de color azul, con escaso citoplasma, cromatina finamente granular y una alta tasa mitótica. La tinción inmunohistoquímica es esencial para el diagnóstico, siendo típicamente positivos marcadores como sinaptofisina, cromogranina A y CD56. La naturaleza neuroendocrina del SCLC también explica su propensión a los síndromes paraneoplásicos.

La última década ha traído una revolución en nuestra comprensión de la biología del SCLC. La caracterización genómica integral ha revelado que casi todos los SCLC albergan mutaciones inactivantes en TP53 y RB1, lo que los distingue del NSCLC. Más allá de estas alteraciones universales, el SCLC ahora se reconoce como una enfermedad heterogénea a nivel molecular. Investigaciones recientes han identificado cuatro subtipos moleculares principales, definidos por la expresión de factores de transcripción clave: ASCL1, NEUROD1, POU2F3 y YAP1. Estos subtipos difieren en su biología, comportamiento clínico y posibles vulnerabilidades terapéuticas.

 

Fig. 2: Subtipos Moleculares de SCLC y Posibles Objetivos Terapéuticos

Fig. 2: Pathol. Oncol. Res., 21 abril 2024. Volumen 30 - 2024

https://doi.org/10.3389/pore.2024.1611743

Esta heterogeneidad molecular tiene importantes implicaciones para el desarrollo futuro de fármacos. Por ejemplo, los tumores impulsados por ASCL1 y NEUROD1 son más neuroendocrinos y pueden ser más sensibles a ciertos agentes dirigidos, mientras que los subtipos POU2F3 y YAP1 muestran una biología distinta y pueden responder de manera diferente a la inmunoterapia o a agentes novedosos. La integración del subtipado molecular en la práctica clínica aún está evolucionando, pero representa una vía prometedora para la medicina personalizada en el SCLC.

 

D) Presentación Clínica

Clínicamente, el SCLC es conocido por su curso agresivo. La mayoría de los pacientes se presentan con síntomas relacionados con una masa torácica central, como tos, disnea, dolor torácico o hemoptisis. Dado que el SCLC crece rápidamente y metastatiza temprano, muchos pacientes también presentan síntomas sistémicos—pérdida de peso, fatiga, dolor óseo o síntomas neurológicos debido a metástasis cerebrales o síndromes paraneoplásicos.

Al momento del diagnóstico, aproximadamente dos tercios de los pacientes presentan enfermedad en estadio extenso, definida por la presencia de metástasis a distancia. El tercio restante tiene enfermedad en estadio limitado, confinada a un hemitórax y ganglios linfáticos regionales, que es potencialmente curable con terapia multimodal agresiva.

La rápida progresión del SCLC significa que los retrasos en el diagnóstico o tratamiento pueden tener consecuencias graves. El reconocimiento temprano de los síntomas y la pronta iniciación del tratamiento son críticos para optimizar los resultados.

 

E) Síndromes Paraneoplásicos

Una de las características distintivas del SCLC es su asociación con síndromes paraneoplásicos, que resultan de la producción ectópica de hormonas por células tumorales o de mecanismos mediados por el sistema inmunitario. Estos síndromes pueden preceder, acompañar o seguir al diagnóstico del cáncer, y pueden tener un impacto significativo en la morbilidad y el manejo.

Los síndromes paraneoplásicos más comunes en el SCLC incluyen:

  • Síndrome de Secreción Inadecuada de Hormona Antidiurética (SIADH): ocurre en el 10–15% de los pacientes, causando hiponatremia, confusión y convulsiones.
  • Síndrome de Cushing: debido a la producción ectópica de ACTH, observado en el 1–5% de los pacientes, causando hipercortisolismo, debilidad muscular y alteraciones metabólicas.
  • Síndrome Miasténico de Lambert-Eaton (LEMS): trastorno autoinmune que afecta la unión neuromuscular, resultando en debilidad muscular proximal y disfunción autonómica.

 

Tabla 2. Síndromes Paraneoplásicos Comunes en el SCLC

El manejo de estos síndromes requiere un enfoque multidisciplinar. Tratar el cáncer subyacente a menudo conduce a la resolución de los síntomas paraneoplásicos, pero el cuidado de apoyo y las intervenciones específicas (por ejemplo, restricción de líquidos para SIADH, inmunosupresión para LEMS) son frecuentemente necesarias.

 

F) Marcadores Tumorales en el SCLC

Los marcadores tumorales han sido explorados desde hace tiempo como herramientas potenciales para el diagnóstico, pronóstico y seguimiento del cáncer de pulmón de células pequeñas (SCLC). Sin embargo, a diferencia de otras neoplasias, actualmente no existen marcadores tumorales con suficiente sensibilidad o especificidad como para servir como pruebas diagnósticas únicas para el SCLC. No obstante, varios marcadores se encuentran elevados con frecuencia y pueden proporcionar información complementaria en la práctica clínica.

Los marcadores séricos más comúnmente estudiados en el SCLC incluyen:

  • Enolasa Neuronoespecífica (NSE): se encuentra elevada en hasta el 70–80% de los pacientes con SCLC al momento del diagnóstico. Los niveles altos se correlacionan con la carga tumoral y pueden tener valor pronóstico, ya que niveles persistentemente elevados o crecientes durante el tratamiento se asocian con una mala respuesta y menor supervivencia. Sin embargo, la NSE carece de especificidad, ya que también puede elevarse en otros tumores neuroendocrinos y algunas condiciones benignas.
  • Péptido Liberador de Gastrina Pro (ProGRP): considerado más específico para SCLC que la NSE, el ProGRP se encuentra elevado en la mayoría de los pacientes con SCLC. Es particularmente útil para diferenciar el SCLC del cáncer de pulmón no microcítico (NSCLC) y para monitorizar la recurrencia o progresión de la enfermedad. El ProGRP ha emergido como el marcador sérico más prometedor para el SCLC, aunque su uso rutinario aún no está universalmente adoptado.
  • Cromogranina A: frecuentemente elevada en el SCLC, pero menos específica y menos sensible que la NSE o el ProGRP. Su principal función es como marcador general neuroendocrino.
  • Otros marcadores: la deshidrogenasa láctica (LDH) y fragmentos de citoqueratina (CYFRA 21-1) pueden estar elevados, pero son inespecíficos.

 

Tabla 4: Marcadores Tumorales Comunes en el SCLC

A pesar de sus limitaciones, los marcadores tumorales pueden ser útiles para la evaluación basal y el seguimiento de la respuesta al tratamiento, especialmente cuando los hallazgos por imagen son equívocos o cuando no es factible repetir estudios de imagen. La medición seriada de NSE o ProGRP puede ayudar a detectar recaídas de forma más temprana, aunque esto siempre debe confirmarse con estudios de imagen y evaluación clínica.

 

G) Valor de los Métodos Diagnósticos (Imagen) en el SCLC

La imagen desempeña un papel central en el diagnóstico, estadificación y seguimiento del SCLC. Dada la naturaleza agresiva de la enfermedad y su tendencia a la diseminación temprana, una imagen precisa y oportuna es crítica para un manejo óptimo.

Modalidades Clave de Imagen:

  • TC de tórax y abdomen superior: modalidad de imagen inicial de elección ante sospecha de cáncer de pulmón. La TC proporciona información detallada sobre el tamaño, ubicación y extensión del tumor primario, así como la afectación de los ganglios mediastínicos y la detección de metástasis hepáticas y suprarrenales.
  • Tomografía por Emisión de Positrones–Tomografía Computarizada (PET-TC): la PET-TC con 18F-FDG se utiliza cada vez más para la estadificación, ya que mejora la detección de metástasis extratorácicas y puede cambiar el estadio de una proporción significativa de pacientes inicialmente clasificados como enfermedad limitada. Sin embargo, la PET-TC es menos sensible para detectar metástasis cerebrales y puede no estar disponible en todos los entornos.
  • Resonancia Magnética (RM) del cerebro: dado el alto riesgo de afectación del SNC en el SCLC, se recomienda una RM cerebral en el momento del diagnóstico para todos los pacientes, independientemente de los síntomas neurológicos. La RM es superior a la TC para detectar metástasis cerebrales pequeñas o asintomáticas, lo que puede alterar la estadificación y el tratamiento.
  • Gammagrafía ósea: anteriormente estándar para la detección de metástasis óseas, pero ahora en gran medida reemplazada por la PET-TC, que ofrece mayor sensibilidad y especificidad.

 

Tabla 5. Modalidades de Imagen en el Diagnóstico y Estadificación del SCLC

Durante y después del tratamiento, la imagen es esencial para evaluar la respuesta, detectar recaídas y guiar el manejo posterior. Las TC suelen realizarse cada 2–3 ciclos durante la terapia y a intervalos regulares en el seguimiento. La PET-TC puede ser útil en casos seleccionados, particularmente cuando se sospecha una recurrencia pero no se confirma mediante imagen convencional. (Fotos 1; 2; 3. Cortesía del Dr. Adrián Hunis)

 

Foto 1: Imágenes antes del tratamiento

 

Fotos 2 y 3: Imágenes durante los tres primeros meses posteriores a quimioterapia basada en platino

"Disminución importante en el tamaño de la lesión de aspecto primario descrita alrededor del bronquio lobar inferior derecho, así como de las adenopatías evidenciadas en el mediastino y de las lesiones secundarias documentadas en hueso, hígado y pleura. Estas lesiones actualmente no muestran acumulación patológica del radiofármaco.

Las imágenes nodulares pulmonares bilaterales también han disminuido de tamaño, siendo casi imperceptibles en el estudio actual.

Disminución de la actividad metabólica del foco descrito en la mama, con cambios quirúrgicos de la esternotomía"

 

H) Técnicas Emergentes

Los avances recientes incluyen el uso de radiómica e inteligencia artificial para analizar datos de imagen, con el potencial de mejorar la precisión diagnóstica y la capacidad de pronóstico. Además, se está investigando la integración de la biopsia líquida con la imagen para la detección temprana de recaídas y enfermedad mínima residual.

 

I) Resumen

Los avances recientes incluyen el uso de radiómica e inteligencia artificial para analizar datos de imagen, con el potencial de mejorar la precisión diagnóstica y la capacidad de pronóstico. Además, se está investigando la integración de la biopsia líquida con la imagen para la detección temprana de recaídas y enfermedad mínima residual.

 

J) Tratamientos

J1. Cirugía

La resección quirúrgica rara vez está indicada en el SCLC, dado el alto riesgo de diseminación temprana. Sin embargo, para el pequeño subgrupo de pacientes con enfermedad en estadio muy limitado (T1-2N0), se puede considerar la cirugía seguida de quimioterapia adyuvante. Estudios retrospectivos sugieren que los pacientes seleccionados pueden beneficiarse de este enfoque, pero los datos aleatorizados son limitados. La evaluación multidisciplinaria es esencial para identificar a los candidatos apropiados para la cirugía.

 

J2. Radioterapia

La radioterapia es una piedra angular en el tratamiento del SCLC, particularmente en la enfermedad en estadio limitado. El enfoque estándar es la quimiorradioterapia concurrente, con irradiación torácica administrada una o dos veces al día. El ensayo fundamental de Turrisi demostró un beneficio en la supervivencia con radioterapia dos veces al día, aunque este régimen es más intensivo y puede no ser factible para todos los pacientes.

Los avances en las técnicas de radioterapia, como la radioterapia de intensidad modulada (IMRT) y la radioterapia corporal estereotáctica (SBRT), han mejorado el control local y reducido la toxicidad. La irradiación craneal profiláctica (PCI) también se recomienda para pacientes con SCLC en estadio limitado que logran una respuesta completa, ya que reduce el riesgo de metástasis cerebrales y mejora la supervivencia.

 

J3. Tratamiento Médico

Quimioterapia

Durante décadas, la base del tratamiento del SCLC ha sido la quimioterapia basada en platino, típicamente etopósido con cisplatino o carboplatino. Las tasas de respuesta inicial son altas—60–80% en enfermedad en estadio extenso—pero la recaída es casi universal, y la supervivencia global media sigue siendo baja. Topotecán es el único agente aprobado en segunda línea, con una actividad modesta. (Figura 3)

 

Figura 3. Curva de Kaplan-Meier: Supervivencia Global en SCLC en Estadio Extenso (2010–2020)

 

Inhibidores de Tirosina Quinasa (TKIs)

A diferencia del NSCLC, las mutaciones accionables son poco frecuentes en el SCLC. Sin embargo, actualmente se están evaluando TKIs dirigidos contra c-MET, FGFR1 y DLL3, entre otros. Hasta ahora, los resultados han sido decepcionantes, pero la investigación continúa, particularmente en subgrupos definidos molecularmente.

 

Conjugados Anticuerpo-Fármaco (ADC) y Anticuerpos Monoclonales (MC)

Rovalpituzumab tesirina, un conjugado anticuerpo-fármaco anti-DLL3, mostró una promesa inicial en ensayos de fase temprana, pero fue descontinuado debido a su toxicidad y la falta de beneficio en supervivencia en los estudios de fase III. Otros ADCs y anticuerpos monoclonales están en desarrollo, dirigidos contra antígenos novedosos identificados mediante caracterización molecular.

 

Inmunoterapia

El avance más significativo en el SCLC en la última década ha sido la introducción de la inmunoterapia.

Los ensayos IMpower133 y CASPIAN demostraron que agregar inhibidores de puntos de control inmunitarios, como atezolizumab o durvalumab, a la quimioterapia de primera línea mejora significativamente la supervivencia global en el SCLC en estadio extenso. Estos resultados han establecido la quimioinmunoterapia como el nuevo estándar de atención en este contexto.

A pesar de estos avances, el beneficio absoluto en supervivencia sigue siendo modesto, y la mayoría de los pacientes recaen dentro del primer año. Se están llevando a cabo esfuerzos para identificar biomarcadores de respuesta y desarrollar esquemas combinados que puedan mejorar aún más los resultados.

 

Agentes Novedosos y Protocolos en Curso

Lurbinectedina, un novedoso inhibidor de la transcripción, ha demostrado actividad en SCLC recidivante y ya está aprobado en algunas regiones. Otros agentes en investigación incluyen inhibidores de PARP, anticuerpos biespecíficos activadores de linfocitos T y moduladores epigenéticos. Numerosos ensayos clínicos están en curso, lo que refleja la gran necesidad no satisfecha en esta enfermedad.

 

K) Manejo de las Metástasis del SNC

El SCLC tiene una alta propensión a las metástasis cerebrales, con hasta un 50% de los pacientes desarrollando afectación del SNC durante el curso de la enfermedad. Se ha demostrado que la irradiación craneal profiláctica (PCI) reduce la incidencia de metástasis cerebrales y mejora la supervivencia en el SCLC en estadio limitado. Sin embargo, su papel en la enfermedad en estadio extenso es más controvertido, ya que estudios recientes han planteado preocupaciones sobre la neurotoxicidad y han cuestionado el beneficio en supervivencia en la era de la imagen moderna y la terapia sistémica.

La vigilancia con resonancia magnética (RM) está siendo considerada cada vez más como una alternativa a la PCI en pacientes seleccionados, particularmente aquellos que logran una buena respuesta a la terapia sistémica y tienen un mayor riesgo de deterioro cognitivo.

En 2023, ASCO publicó una guía sobre la terapia sistémica para el cáncer de pulmón de células pequeñas (SCLC). Los resultados recientemente publicados del ensayo fase III ADRIATIC y del ensayo fase II DeLLphi-301 han motivado esta enmienda a la guía.

 

Métodos

Se realizó una búsqueda bibliográfica electrónica dirigida para identificar ensayos clínicos en esta población de pacientes, encontrándose un ensayo aleatorizado de fase III y un ensayo clínico de fase II. El panel de expertos de la guía original fue convocado nuevamente para revisar la nueva evidencia proveniente de los ensayos ADRIATIC y DeLLphi-301, y para revisar y aprobar las recomendaciones actualizadas.

 

ALGORITMO DE TERAPIA SISTÉMICA PARA EL SCLC (ASCO)

 

ALGORITMO DE TERAPIA SISTÉMICA PARA EL SCLC RECIDIVANTE (ASCO)

 

L) Estado Actual

A pesar de avances significativos, el SCLC sigue siendo un desafío clínico formidable. La integración de la inmunoterapia en el tratamiento de primera línea ha mejorado modestamente la supervivencia, y el subtipado molecular ofrece esperanza para enfoques más personalizados. Sin embargo, la mayoría de los pacientes todavía experimentan recaídas, y las tasas de supervivencia a cinco años permanecen por debajo del 7% en la enfermedad en estadio extenso. La necesidad de nuevas terapias y mejores biomarcadores es urgente.

 

M) Perspectivas Futuras

Mirando hacia adelante, varias vías ofrecen promesa para mejorar los resultados en el SCLC. Las biopsias líquidas podrían permitir el monitoreo en tiempo real de la enfermedad y de los mecanismos de resistencia, facilitando estrategias terapéuticas más adaptativas. Nuevas inmunoterapias, como los anticuerpos biespecíficos y las células CAR-T, se encuentran en ensayos de fase temprana y podrían ofrecer nuevas esperanzas para pacientes con enfermedad recidivante o refractaria. Una comprensión más profunda de la heterogeneidad tumoral y del microambiente tumoral será esencial para superar la resistencia terapéutica y desarrollar tratamientos más eficaces y personalizados.

 

N) Conclusiones

La última década ha traído avances significativos, aunque incrementales, en el SCLC, particularmente con la llegada de la inmunoterapia y el subtipado molecular. Aunque las mejoras en supervivencia siguen siendo modestas, el campo está evolucionando rápidamente, y la investigación en curso ofrece esperanza para terapias más eficaces y personalizadas en un futuro próximo. La colaboración continua entre clínicos, investigadores y pacientes será esencial para traducir estos avances en mejores resultados para todos los pacientes con SCLC.

 

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